Ampliación de memoria · Valencia

Cuánta RAM necesito: mídelo antes de comprar, en 2026 más que nunca

Casi todas las guías te dan la misma tabla —8, 16, 32 GB— y la escribieron cuando 16 GB costaban unos 50 €. Desde finales de 2025 la memoria se ha multiplicado de precio, así que comprar de más ya no es una decisión inocente. La buena noticia: tu ordenador te dice exactamente si le falta o no, gratis y en treinta segundos. Y el número que casi todo el mundo mira no es el que hay que mirar.

★★★★★ 5,0 / 5 en Google
Se mide, no se adivina Diagnóstico gratis si reparamos A domicilio en Valencia
Que lo miremos contigo
Cuánta memoria RAM necesita un ordenador: ampliación de RAM a domicilio en Valencia
3 números
En uso, Confirmada y Comprimida. El primero engaña; los otros dos deciden
×3 o más
Lo que ha subido la memoria desde 2024. Por eso ahora conviene medir antes
30 s
Lo que tarda la comprobación que evita comprar memoria que no te hacía falta
El consejo de siempre ha caducado: «ponle 16 GB, que son cuatro duros» fue verdad durante años. Desde finales de 2025 ya no — la demanda de memoria de los centros de datos de inteligencia artificial se comió la producción, y los precios se han multiplicado. Eso cambia dos cosas de golpe. La primera: equivocarse ahora cuesta el triple, así que la comprobación gratuita de aquí abajo ha pasado de recomendable a obligatoria. La segunda: la RAM ya no es el primer upgrade por defecto — en muchos equipos lentos el dinero rinde bastante más en otro sitio, y te decimos en cuál.
El nudo

Los tres números del Administrador de tareas

Pulsa Ctrl + Mayús + Esc, pestaña Rendimiento, apartado Memoria. Hazlo con tu equipo trabajando como un día normal —el navegador con tus pestañas, el correo, lo que uses— no recién arrancado. Vas a ver esto:

Administrador de tareas › Rendimiento › Memoria
Memoria Uso de memoria · 60 segundos
En uso
7,4 / 8,0 GB
El que todo el mundo mira, y el que menos dice. Windows llena la memoria libre a propósito. Ver 90 % aquí es normal.
Confirmada · el importante
11,2 / 13,3 GB
Memoria que los programas han pedido. Si la primera cifra pasa de la RAM que tienes instalada —aquí 8 GB— el sistema está tirando del disco para fingir memoria. Ésa es la señal.
Comprimida
1,6 GB
Windows apretando datos para no ir al disco. Unos cientos de MB es normal; más de 1 GB de forma sostenida significa que vas justo y lo estás pagando en CPU.
Y el segundo dato, que confirma o desmonta el primero: en esa misma pestaña, mira Disco mientras el equipo va lento. Si la RAM está al 90 % y el disco marca 100 % de actividad sin que estés copiando nada, eso es el sistema moviendo memoria al disco: te falta RAM, y ampliarla se va a notar de inmediato. Si la RAM va al 60–70 % y el equipo sigue lento, más memoria no va a cambiar nada — el cuello de botella está en otra parte, y comprarla sería tirar el dinero justo en el peor año para tirarlo. Si quieres leer bien esta pantalla, tenemos la guía entera: el Administrador de tareas al detalle.
La confusión que más memoria vende

Que esté «casi llena» es lo que tiene que pasar

Ésta es la razón número uno por la que se compra memoria que no hacía falta. La RAM no funciona como el maletero de un coche: no se guarda vacía por si acaso. Windows la rellena a propósito con cosas que crees que vas a necesitar, y la suelta en el instante en que un programa se la pide. Un equipo con la memoria al 85 % está trabajando bien; uno con la memoria al 40 % simplemente está desaprovechándola.

Cómo reparte Windows tus 8 GB en un día normal
Programas 3,7 GB
Caché 3,0 GB
Libre
Programas. Lo que de verdad está en uso ahora mismo. Es el único trozo que necesitas mirar.
Caché. Prestada. Se libera sola en milisegundos cuando alguien la pide. Cuenta como «en uso» y no lo está.
Y los «limpiadores de RAM» no sirven. Vacían la caché a la fuerza, así que el equipo va peor el rato siguiente mientras la reconstruye. El número queda más bonito y nada más.
Lo mismo con el navegador, que es lo que más asusta al abrir el Administrador de tareas: Chrome y Edge aparecen con veinte líneas y cifras enormes porque cada pestaña va en su propio proceso —eso es lo que evita que una web mal hecha se lleve por delante todo el navegador— y porque también cachean de forma agresiva. La cifra que importa no es la suma de esas veinte líneas, es la Confirmada del apartado Memoria. Dicho esto, sí hay un límite práctico: con 8 GB y treinta pestañas abiertas más una videollamada, vas a notarlo de verdad, y eso ya no es una impresión, es lo que va a salir medido.
La respuesta, ya medida

Cuánta te hace falta según lo que haces

Con la medición hecha, la tabla de siempre deja de ser una apuesta. Cada perfil lleva la señal concreta de que te falta, para que no dependas de la sensación:

8 GBEL SUELO, NO EL OBJETIVO

Correo, banca, Word, ver vídeo, unas pocas pestañas. Funciona, pero sin margen: en cuanto abres una videollamada y un Excel grande a la vez, ya vas apretado.

Te falta si: la Confirmada pasa de 8 GB a diario, o la Comprimida se queda por encima de 1 GB. Con un equipo de 8 GB y un slot libre, es la ampliación que más se nota de todas.

16 GBDONDE ESTÁ CASI TODO EL MUNDO

Teletrabajo con muchas pestañas y videollamada a la vez, estudios, ofimática seria, Photoshop de vez en cuando, y jugar: en juegos, pasar de 16 a 32 GB casi nunca da un solo fotograma más.

Es el punto donde parar si tu medición no dice lo contrario. Y en 2026, con lo que cuesta la memoria, «por si acaso» ya no es un argumento.

32 GBSÓLO CON MOTIVO CONCRETO

Y el motivo es siempre uno de estos: máquinas virtuales, edición de vídeo en 4K con varias capas, 3D y CAD, o proyectos de desarrollo con Docker y varios servicios levantados.

Te falta si: ya trabajas así y la Confirmada te sale por encima de 16 GB con el proyecto abierto. Si no te reconoces en esa lista, 32 GB no te van a dar nada.

64 GB +TRABAJO, NO ENTUSIASMO

Vídeo 8K, render 3D profesional, simulación, servidores, modelos de IA en local. Aquí la memoria es una herramienta que se amortiza con facturas.

Si has llegado aquí sin saber por qué, no es tu caso. Y en un equipo de consumo probablemente ni la placa ni el chipset lo admitan: compruébalo antes.

Paso cero

Antes de nada: ¿tu equipo se puede ampliar?

Esta pregunta va antes de decidir cuánta memoria comprar, porque para una parte de los lectores la respuesta es que no se puede, y entonces todo lo demás sobra. Se resuelve en dos minutos:

¿Cuántas ranuras tienes y cuántas están ocupadas? En el mismo Administrador de tareas, apartado Memoria, abajo a la derecha aparece «Ranuras usadas: 1 de 2». Es el dato más útil de toda la pantalla. Si dice 1 de 2, tienes media ampliación hecha. Si dice 2 de 2, para subir hay que tirar módulos y sustituirlos, lo que encarece bastante la operación.
¿Va soldada? Si aparecen 0 ranuras, o el fabricante habla de memoria LPDDR, o es un ultrafino muy delgado, o es cualquier Mac con chip M, la memoria está soldada a la placa y no se puede ampliar de ninguna manera. No hay taller que lo resuelva, y quien te diga lo contrario te está vendiendo un desmontaje inútil. En ese escenario, la RAM que compraste al elegir el equipo es la que tendrás siempre — y el dinero de la mejora tiene que ir a otra pieza.
¿Cuál es el máximo que admite? No lo decide la ranura, lo deciden la placa y el procesador, y en portátiles antiguos el techo real suele ser 8 o 16 GB por mucho que quepa un módulo mayor. Búscalo por el modelo exacto de tu equipo. Y el tipo tiene que coincidir: DDR3, DDR4 y DDR5 no son intercambiables — ni encajan físicamente. Si andas eligiendo entre generaciones para un equipo nuevo, esa comparación tiene su propia página: DDR4 o DDR5, qué elegir.
Y el montaje en sí es de los trabajos más sencillos que hay en un portátil: una tapa, un clip y el módulo entra en diagonal hasta que hace clic. Si quieres hacerlo tú, está explicado paso a paso con las precauciones: ampliar la RAM de un portátil. Si prefieres no abrirlo, lo hacemos en tu casa por desde 40 € de mano de obra, y si va junto con otra intervención no se cobra aparte.
La decisión de compra que casi nadie explica

Un módulo de 16 o dos de 8: no da lo mismo

Es el escenario más habitual que nos encontramos: un portátil vendido con un solo módulo y la segunda ranura vacía. La memoria trabaja por parejas —lo llaman doble canal— y con un solo módulo va por la mitad del ancho de banda. Misma capacidad, resultado distinto:

1 × 16 GB · CANAL SIMPLE
16 GB
vacía
ANCHO DE BANDA

Tienes la capacidad, pero te dejas rendimiento por el camino. Sólo compensa si vas a seguir subiendo después y quieres dejar la ranura libre para otro módulo igual.

2 × 8 GB · DOBLE CANAL
8 GB
8 GB
ANCHO DE BANDA

Misma capacidad, más velocidad real. Y si ya tienes un módulo de 8 GB puesto, comprar sólo el segundo es la mitad de gasto que sustituirlo por uno de 16.

Y donde esto se nota de verdad: si tu equipo no tiene tarjeta gráfica dedicada. La gráfica integrada no tiene memoria propia — usa la del sistema, y va siempre con hambre de ancho de banda. En un portátil con gráficos integrados, pasar de un módulo a dos se nota en juegos, en edición y hasta moviendo ventanas, mucho más que la subida de capacidad en sí. Si no sabes cuál tienes, aquí está la diferencia. Un detalle práctico al comprar el segundo módulo: que sea de la misma capacidad y velocidad que el que ya tienes. No hace falta la misma marca, pero si las velocidades no coinciden, las dos irán a la del más lento.
Lo que ha cambiado este año

Por qué la RAM ha dejado de ser el upgrade barato

Aquí no vas a encontrar una tabla de precios en euros, y es a propósito: se quedaría desfasada en semanas. Cualquier guía que hoy te diga «16 GB, unos 50 €» la escribieron antes de lo que pasó. Lo que sí sirve es entender la magnitud y qué decisiones cambia:

Cuánto se ha multiplicado el precio de un módulo
Comparado con mediados de 2024. Es un múltiplo aproximado, no un precio: varía por tipo, capacidad y semana.
Mediados de 2024 · la referencia × 1
Hoy · verano de 2026 × 3 a × 5
Previsión para el resto de 2026 seguir subiendo

El motivo es sencillo y no tiene nada que ver con los ordenadores de casa: los centros de datos de inteligencia artificial se han comido la producción mundial de memoria. Los fabricantes venden todo lo que hacen a quien paga más, y el mercado de consumo recibe lo que sobra. Los analistas no esperan precios como los de 2024 antes de 2027 o 2028.

Las cinco decisiones que esto cambia
Medir dejó de ser opcional. Comprar 32 GB «por si acaso» era una tontería barata; ahora es una tontería cara. La comprobación de arriba cuesta treinta segundos.
Si tienes una ranura libre, es el momento de aprovecharla. Añadir un segundo módulo igual al que ya tienes cuesta la mitad que sustituirlo por uno del doble, y encima te da doble canal. Es la jugada más eficiente que queda.
La memoria de segunda mano ha pasado a tener sentido. Hace dos años no valía la pena mirarla; hoy sí, y la RAM es uno de los componentes que menos se degrada con el uso. Si tú mismo retiras un módulo al ampliar, no lo tires: ahora vale dinero. Comprobar que va bien es gratis con la herramienta de diagnóstico de memoria de Windows.
Un portátil nuevo trae ahora menos memoria por el mismo dinero. Los fabricantes recortan especificaciones para sostener el precio de venta, así que mira la RAM de la ficha con lupa — y comprueba si es ampliable o va soldada, porque en un equipo soldado ese número es definitivo. Comprar un portátil con 8 GB soldados en 2026 es una decisión que vas a arrastrar años.
Y lo que no ha cambiado: si la medición dice que te falta memoria de verdad, ampliar sigue siendo mucho más barato que cambiar de ordenador, incluso a estos precios. La crisis no convierte una ampliación necesaria en un mal negocio; sólo convierte una ampliación innecesaria en un gasto que antes no dolía. Antes de comprar, mira el precio del día en dos o tres tiendas: se mueve semana a semana.
Prioridad

RAM o SSD: con qué empiezas

Si el equipo va lento y sólo puedes hacer una cosa, esto lo decide. Busca tu combinación actual:

DISCO MECÁNICO + 8 GB
El SSD, sin dudarlo

Es el caso más frecuente en equipos de más de cinco años, y el que da el salto más espectacular que se puede comprar.

El disco mecánico es el cuello de botella de todo: arranque, abrir programas, y encima empeora la falta de memoria porque el intercambio va sobre él. Cambio a SSD, y sin reinstalar nada: se clona.

SSD + 4 U 8 GB JUSTOS
La RAM

Arranca rápido pero se atasca al tener varias cosas abiertas, y los tirones aparecen justo al cambiar de programa.

Aquí la medición te va a dar Confirmada por encima de la RAM instalada. Es el escenario en el que ampliar se nota desde el primer minuto — y si tienes ranura libre, es además el más económico.

DISCO MECÁNICO + 4 GB
Antes, la calculadora

Hacen falta las dos cosas, y con la memoria a estos precios la suma se acerca a territorio incómodo en un equipo de esa edad.

Merece la pena hacer la cuenta completa antes de empezar, contando qué le queda de vida al resto: reparar o comprar nuevo. Te lo diremos con franqueza aunque implique no vender la ampliación.

SSD + 16 GB Y VA LENTO
Ni una cosa ni la otra

Si con esa configuración el equipo va mal, el hardware no es el problema y comprar más memoria no arreglará nada.

Mira el arranque, lo que se ejecuta de fondo y la temperatura: acelerar el arranque · por qué va lento.

Expectativas

Tres cosas que más RAM no va a arreglar

Las tres se atribuyen a la memoria constantemente, y en las tres el dinero se va sin que cambie nada.

Pocos fotogramas en juegos

Con 16 GB ya instalados, subir a 32 no da fotogramas. Los da la tarjeta gráfica, y en segundo lugar el procesador.

La única excepción real es pasar de un módulo a dos en un equipo con gráficos integrados, que sí se nota — y no por la capacidad, sino por el doble canal. Si buscabas rendimiento en juegos, empieza por ajustar Windows.

Ventilador a tope y tirones

Si el equipo va bien al principio y se vuelve lento cuando lleva un rato caliente, eso es estrangulamiento térmico: el procesador se frena solo para no quemarse.

La memoria no interviene en absoluto. Lo que interviene es el polvo y la pasta térmica seca: limpieza interna y cambio de pasta, que además cuesta bastante menos que un módulo hoy.

Tarda una eternidad en arrancar

El arranque lo marcan el disco y la lista de programas que se abren solos al encender. La memoria casi no participa.

Si además acabas de actualizar a una versión nueva de Windows, dale unos días antes de comprar nada: el sistema sigue terminando cosas por dentro y el consumo de memoria de esos primeros días no es el real.

Tabla de decisión

Qué significa exactamente lo que ves

Busca tu combinación. La mano de obra es la nuestra, publicada y siempre «desde»; el módulo lo pone el mercado y hoy se mueve semana a semana, así que ahí no damos cifra:

Lo que ves Qué significa Qué hacer Mano de obra
Confirmada por encima de tu RAM instalada, a diario Te falta memoria, medido. El sistema finge con el disco Ampliar. Es el caso claro desde 40 € + módulo
RAM al 90 % y el disco al 100 % sin copiar nada Intercambio a disco. Confirma lo anterior Ampliar desde 40 € + módulo
«Ranuras usadas: 1 de 2» Media ampliación pendiente, y la más rentable que existe Segundo módulo igual al que hay desde 40 € + módulo
RAM al 60–70 % y el equipo sigue lento No es la memoria. Comprarla no cambiaría nada Mirar disco, arranque y temperatura 0 € el diagnóstico
Arranca lentísimo y tiene disco mecánico Es el disco, no la RAM SSD primero, siempre desde 40 € + SSD
0 ranuras, memoria LPDDR o Mac con chip M Soldada. No se puede ampliar de ninguna forma El dinero, al SSD o al equipo 0 €
Pocos fotogramas en juegos y ya tienes 16 GB Es la gráfica. Más RAM no da fotogramas No ampliar por esto
Windows muestra menos RAM de la que has puesto Módulo mal asentado, o parte reservada por los gráficos integrados Reasentar y comprobar en la BIOS desde 40 €
Pantallazos azules o cuelgues después de ampliar Módulo defectuoso o incompatible. Pasa Diagnóstico de memoria de Windows, y un módulo cada vez 0 € o desde 40 €
No arranca justo después de meter el módulo Casi siempre está mal encajado. Es lo normal la primera vez Sacar y volver a meter hasta el clic, sin miedo 0 €
Cómo cobramos esto, para que no haya sorpresas: la mano de obra de montar memoria es la mínima, desde 40 €, y si se hace a la vez que otra intervención —un SSD, una limpieza— no se cobra aparte. El módulo lo puedes comprar tú y nosotros lo montamos: no tenemos ningún interés en venderte la pieza a un precio que hoy cambia cada semana. Lo que sí hacemos gratis es lo importante: comprobar si de verdad te falta memoria, cuánta admite tu equipo y si tiene ranura libre, antes de que gastes nada. Si sale que no te hace falta, te lo decimos y ahí acaba la conversación. Contexto de precios del resto de trabajos en nuestra lista y en cuánto cuesta reparar un portátil.
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Dudas

Preguntas frecuentes

¿8 GB de RAM son suficientes en 2026?

Depende de lo que hagas, y la buena noticia es que no hay que opinarlo: se mide. Para correo, banca, documentos, ver vídeo y unas pocas pestañas, 8 GB siguen funcionando sin problema. Donde se rompen es al juntar cosas: una videollamada, veinte pestañas y un Excel grande a la vez ya se salen de ahí. La comprobación exacta está en el Administrador de tareas, apartado Memoria: si la cifra Confirmada supera con regularidad los 8 GB, o la Memoria comprimida se mantiene por encima de 1 GB, te falta de verdad y ampliar se nota desde el primer día. Si no ocurre ninguna de las dos cosas, tus 8 GB están bien y en 2026, con los precios de la memoria, no hay ningún motivo para gastar.

¿Cómo sé si de verdad me falta RAM y no es otra cosa?

Con dos lecturas del Administrador de tareas, hechas mientras el equipo va lento y con tus programas de siempre abiertos. La primera, en Rendimiento → Memoria: mira la cifra Confirmada, no la de «En uso». Si la Confirmada pasa de la memoria que tienes instalada, el sistema está usando el disco como memoria falsa y eso es exactamente lo que se siente como tirones. La segunda, en el apartado Disco: si marca 100 % de actividad sin que estés copiando archivos, confirma lo anterior. Y el caso inverso importa igual: si la memoria va al 60 o 70 % y el equipo sigue lento, más RAM no cambiará nada, y el problema está en el disco, en el arranque o en la temperatura. Ese descarte es gratis y en 2026 ahorra bastante dinero.

¿Por qué la memoria RAM está tan cara en 2026?

Porque los centros de datos dedicados a inteligencia artificial se han quedado con la producción mundial de memoria. Los fabricantes venden su capacidad a quien paga más, y el mercado de consumo recibe lo que queda, así que los precios llevan subiendo desde finales de 2025 hasta multiplicarse varias veces respecto a 2024, con nuevas subidas previstas para la segunda mitad de 2026. Los analistas no esperan volver a precios anteriores antes de 2027 o 2028. Para ti eso significa tres cosas: comprobar antes de comprar es obligatorio, aprovechar una ranura libre con un segundo módulo igual es la opción más eficiente que queda, y la memoria de segunda mano —que antes no valía la pena mirar— hoy sí es una alternativa razonable. Consulta el precio del día en varias tiendas: se mueve semana a semana.

¿Es mejor un módulo de 16 GB o dos de 8 GB?

Con la misma capacidad, dos módulos rinden más que uno. La memoria trabaja por parejas —lo llaman doble canal— y con un solo módulo el sistema dispone de la mitad del ancho de banda. La diferencia se nota especialmente si el equipo no tiene tarjeta gráfica dedicada, porque los gráficos integrados usan la memoria del sistema y van siempre justos de ancho de banda: ahí pasar de uno a dos módulos se aprecia en juegos, en edición y hasta moviendo ventanas. Hay una excepción: si tienes previsto seguir subiendo capacidad más adelante, un solo módulo grande te deja la otra ranura libre para duplicar después. Y si ya tienes un módulo de 8 GB puesto, comprar sólo el segundo cuesta la mitad que sustituirlo por uno de 16.

¿Puedo mezclar RAM de distinta marca o velocidad?

De distinta marca, sí, y en la práctica funciona sin problema siempre que coincidan el tipo —DDR4 con DDR4, DDR5 con DDR5, nunca entre generaciones— y el formato. De distinta velocidad también arranca, pero los dos módulos funcionarán a la del más lento, así que pagar por uno más rápido para ponerlo al lado de uno lento es dinero perdido. Mezclar capacidades distintas, por ejemplo 8 y 16 GB, también funciona en los equipos modernos, aunque parte de la memoria queda fuera del doble canal. Lo que sí conviene saber: cuando aparecen cuelgues o pantallazos azules justo después de ampliar, la causa habitual es un módulo defectuoso o mal asentado, y se comprueba con la herramienta de diagnóstico de memoria de Windows probando un módulo cada vez.

¿Merece la pena ampliar la RAM de un portátil antiguo?

Con los precios actuales, la respuesta se ha vuelto más exigente que hace dos años, y depende de tres comprobaciones. Primero, que la memoria sea realmente el cuello de botella: si el equipo tiene disco mecánico, el SSD dará un salto mucho mayor por menos dinero y hay que empezar por ahí. Segundo, que haya una ranura libre; si hay que retirar módulos para sustituirlos, el coste sube bastante. Y tercero, qué le queda de vida al resto del equipo, porque una ampliación no arregla una batería agotada ni un ventilador al límite. Si se cumplen las tres, ampliar sigue siendo mucho más barato que cambiar de ordenador incluso hoy. Si no se cumplen, lo honesto es decirlo, y es lo que hacemos aunque implique no vender la ampliación.

¿Cuánto cuesta ampliar la RAM en Valencia?

La mano de obra son desde 40 €, es la intervención mínima, y si se hace a la vez que otro trabajo —un cambio a SSD, una limpieza interna— no se cobra aparte. El módulo es aparte y ahí no damos una cifra a propósito: los precios de memoria se mueven cada semana desde la crisis de suministro, así que cualquier importe que publicáramos estaría desfasado en poco tiempo. Puedes comprar el módulo tú donde mejor lo encuentres y nosotros lo montamos, sin ningún interés por nuestra parte en venderte la pieza. Lo que sí es gratis, y es lo importante, es la comprobación previa: si te falta memoria de verdad, cuánta admite tu equipo y si tiene ranura libre. Y si sale que no te hace falta, te lo decimos y no hay factura.

Antes de comprar memoria, mándanos dos cifras

Abre el Administrador de tareas, pestaña Rendimiento, apartado Memoria, y dinos lo que ponga en Confirmada y en Ranuras usadas. Con eso te decimos si te falta RAM o no, cuánta admite tu equipo y si el dinero rinde más en otro sitio — antes de que gastes un euro. Y si no te hace falta, te lo decimos igual.

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