Eliminación de Virus y Malware en Valencia

Lo primero no es desinfectar: es saber qué se llevaron mientras estuvo dentro. Limpiar el ordenador no devuelve las contraseñas que ya salieron de él. Te decimos qué tienes de verdad, qué es urgente hoy y qué puede esperar. Desinfección desde 79 €, a domicilio y en el día.

★★★★★ 5,0 / 5 en Google
Sin perder tus archivos Diagnóstico gratis si lo limpiamos Urgencias de ransomware
Consultar por WhatsApp
Eliminación de virus y malware a domicilio en Valencia
Empecemos por lo que casi nadie te dirá: «eliminamos el 100 % de las amenazas garantizado» no lo puede prometer nadie con honestidad, y menos por teléfono. Hay infecciones que se limpian en una hora y el equipo queda como nuevo, y hay otras —pocas, pero existen— en las que la única respuesta seria es formatear, porque cuando algo ha tenido permisos de administrador durante semanas, ya no se puede afirmar que quede limpio; sólo que parece limpio. Un técnico que te jura el 100 % antes de ver el equipo te está vendiendo tranquilidad, no seguridad. Nosotros preferimos decirte cuál de los dos casos es el tuyo.

Antes de desinfectar nada: esto es lo urgente de hoy

Aquí está el error de fondo de casi todas las páginas de este servicio, la nuestra incluida hasta que lo aprendimos a base de sustos: tratan el virus como un problema del ordenador. No lo es del todo. El malware está en tu equipo, pero tus cuentas están en internet. Si un troyano llevaba dos semanas leyendo lo que escribías, esas contraseñas ya salieron de casa. Puedes limpiar el PC hasta dejarlo impecable y seguir teniendo el correo comprometido, porque el ladrón ya no necesita volver a entrar en el ordenador: tiene la llave.

Si sospechas robo de datos, haz esto antes de que lleguemos —y hazlo desde el móvil o desde otro ordenador, nunca desde el equipo infectado, porque si aún está activo verá también la contraseña nueva:
  1. El correo primero. Siempre el correo. No el banco: el correo. Es la cuenta que recupera todas las demás. Quien controla tu email puede pedir «he olvidado mi contraseña» en cualquier sitio y recibirlo él.
  2. Después el banco, y si ves cualquier movimiento raro, llámalos tú por el número de tu tarjeta, no por ninguno que te salga en pantalla.
  3. Luego lo que tenga tu tarjeta guardada: Amazon, PayPal, Wallapop, la app de la compra. Es donde se gasta el dinero robado.
  4. Y activa la verificación en dos pasos en el correo. Es lo único que convierte una contraseña robada en una contraseña inútil. Si sólo haces una cosa de esta lista, haz esta: cómo configurar el 2FA.

Cambiar bien las contraseñas es tedioso y por eso casi nadie lo hace: son treinta cuentas y no te acuerdas ni de la mitad. Ahí es donde un gestor de contraseñas deja de ser una manía de informáticos y pasa a ser lo que te salva la tarde. Lo dejamos montado en la visita si quieres.

¿Y cuándo NO hace falta este drama? Cuando lo tuyo es adware: publicidad, pestañas que se abren solas, una barra rara en el navegador. Eso es molesto y feo, pero no está robando lo que escribes. La diferencia entre «cambia todas tus contraseñas ya» y «tranquilo, esto es sólo publicidad» es exactamente el tipo de bicho que tengas, y distinguirlo es la primera cosa que hacemos al llegar. No te vamos a asustar para venderte más.

«Tengo un virus» — vemos cinco cosas distintas y sólo dos son graves

Esto es lo primero que preguntamos por WhatsApp, y muchas veces con la respuesta ya sabemos por dónde va sin haber visto el equipo. Busca lo tuyo:

1. Publicidad y navegador secuestrado

Se abren pestañas solas, la página de inicio cambió, hay una barra que no pusiste, salen anuncios donde nunca los hubo.

Es: adware o extensiones basura. El 70 % de lo que nos llaman «virus».

Gravedad: baja. Molesto, no peligroso. Se quita en una hora y no hay que tocar ninguna contraseña. Aquí este servicio es exactamente lo que necesitas.

2. Troyano o robo de contraseñas

Amigos reciben mensajes tuyos que no mandaste, te echan del correo, compras que no hiciste, o el antivirus saltó una vez y ya no volvió a decir nada.

Es: lo que de verdad importa. Suele entrar con un activador de Windows u Office, o un programa «gratis» descargado de donde no debía.

Gravedad: alta. Lee lo de las contraseñas y empieza por ahí ahora, antes de llamarnos.

3. Ransomware: archivos cifrados

Tus fotos y documentos no abren, tienen una extensión rara al final del nombre y hay un archivo de texto pidiendo dinero en cada carpeta.

Es: lo más serio que hay aquí, y lo que peor se cuenta en internet.

Gravedad: máxima. No apagues ni formatees nada y no toques los archivos: lee la sección de ransomware, que es la parte honesta de esta página.

4. «Su PC está infectado, llame a este número»

Pantalla roja a todo volumen, un pitido, un logo de Microsoft y un teléfono de «soporte técnico» que hay que llamar ya.

Es: una web, no un virus. Tu ordenador está sano. Microsoft jamás pone su teléfono en una pantalla.

Gravedad: cero… si no llamas. Cierra la pestaña y ya está. El peligro es la llamada, no la pantalla. Es la estafa que más dinero se lleva en Valencia.

5. Va lento… y no hay ningún virus

Tarda en arrancar, se congela, el ventilador ruge. Alguien te dijo que «seguro que es un virus».

Casi siempre es: disco duro mecánico, calor o memoria justa. La lentitud sola, sin publicidad ni ventanas, rara vez es malware.

Desinfectar no sirve. Lo que toca es mirar por qué va lento de verdad. Te lo diremos aunque nos deje sin la desinfección.

¿No sabes cuál es el tuyo?

Normal, y a veces son dos a la vez. Cuéntanos qué ves exactamente en pantalla y desde cuándo. Con eso te decimos si es urgente o si puede esperar a mañana, antes de que nadie se mueva de casa.

Contarlo por WhatsApp

Ransomware: la parte que otros te van a maquillar

Vas a leer por ahí casos de «rescatamos el 98 % de los archivos con nuestras herramientas de descifrado». Cuando lo veas, desconfía. Esto es lo que pasa de verdad:

El ransomware moderno no se «desinfecta». Quitar el bicho del equipo es la parte fácil y se hace en una tarde. Pero eso no descifra tus archivos: el cifrado sigue ahí después, intacto. La clave que los abre no está en tu ordenador —está en el servidor del que te atacó— y no hay herramienta, ni forense ni de pago, que la adivine. Si alguien te promete que la tiene, o te está mintiendo o piensa pagar el rescate con tu dinero y decirte que lo descifró él.

Entonces, ¿de dónde salen los archivos que sí se recuperan? De tres sitios reales, y en este orden: de una copia de seguridad que tuvieras; de las copias automáticas de Windows o de la nube (OneDrive y Google Drive guardan versiones anteriores, y esto salva más casos de los que la gente cree); o, si tuviste suerte con la familia concreta de ransomware, de un descifrador público y gratuito del proyecto No More Ransom, que la policía europea mantiene junto a varias empresas de seguridad. Existen para algunas familias, no para todas, y son gratis: nadie debería cobrarte por aplicar uno.

  • No pagues el rescate. Ni como último recurso, y menos por tu cuenta. Una parte de los que pagan no recibe nada, otra recibe un descifrador que funciona a medias, y todos quedan fichados como alguien que paga. Si es una empresa, además, hay un protocolo de 24 horas y obligaciones legales que cumplir.
  • No formatees «para quitarlo». Es el reflejo más común y el más caro: formateas, el bicho se va… y con él la única copia que quedaba de tus archivos cifrados, que quizá se habrían podido abrir dentro de un año cuando salga el descifrador. Los archivos cifrados, guardados. No cuestan nada esperando.
  • Desconecta el cable de red o el WiFi, pero no apagues a lo bruto. Aislarlo evita que siga cifrando la carpeta compartida o el disco externo. Apagarlo del botón, en cambio, puede tirar información útil que aún esté en memoria.
  • Desenchufa el disco externo si lo tienes puesto. El backup conectado permanentemente al equipo se cifra igual que todo lo demás — por eso una copia siempre enchufada no es una copia.
  • Si el disco lleva BitLocker, ojo con tocar nada. A veces lo que parece un cifrado por ransomware es el propio BitLocker pidiendo su clave, y ahí la solución es completamente distinta y suele acabar bien.

Cuando no hay copia ni versiones anteriores ni descifrador público, queda recuperación de datos en laboratorio, que a veces rescata restos de versiones sin cifrar del disco. A veces. Preferimos decírtelo así, en vez de venderte un 98 %.

Lo que puedes probar tú gratis, ahora mismo

Sí, esto nos cuesta visitas. Pero si tu caso es de los sencillos, prefieres saberlo, y nosotros preferimos que nos llames cuando de verdad haga falta:

  • Mira las extensiones del navegador antes que nada. Menú, Extensiones, y fuera todo lo que no reconozcas al instante. Buena parte de la «publicidad por virus» se acaba justo aquí, en dos minutos y gratis.
  • Pasa el Windows Defender que ya tienes. Análisis completo, no rápido, y déjalo terminar aunque tarde una hora. El Defender de hoy no es el de 2012: detecta perfectamente bien y no hace falta instalar nada más — aquí comparamos Defender contra los de pago, y la respuesta sorprende a mucha gente.
  • Un antimalware gratuito de una pasada, y desinstálalo después. Malwarebytes en su versión gratis pilla adware que el Defender deja pasar. Pásalo, límpialo y quítalo: en residente permanente sólo te dará la lata.
  • Y aquí es donde tienes que parar: no instales cinco antivirus más. Es el error clásico. Se pelean entre ellos, dejan el equipo inservible y ninguno encuentra lo que el anterior no encontró. Si con Defender y una pasada de Malwarebytes sigue igual, ya no es cuestión de pasar otro programa: es que hay algo que se está escondiendo, y eso ya no se resuelve con un botón de «analizar».
Llámanos directamente, sin probar nada, si: hay archivos cifrados; te han sacado del correo o han entrado en tus cuentas; el equipo no arranca o no deja abrir el antivirus; ha habido movimientos en el banco; hay datos de clientes o de trabajo de por medio; o si alguien tomó el control remoto de tu ordenador por teléfono. En esos casos cada intento por tu cuenta puede borrar la pista de lo que pasó.

Precios

A domicilio en Valencia, sin tocar tus archivos personales. Si al mirarlo resulta que no hay malware —pasa más de lo que crees—, te lo decimos ahí mismo y no cobramos el diagnóstico.

Servicio Qué incluye Complejidad Precio
Diagnóstico: ¿qué tienes y es grave? Qué hay dentro, desde cuándo, por dónde entró y si ha salido información. Te lo enseñamos en pantalla Baja Gratis si lo limpiamos
Desinfección de adware y navegador Publicidad, extensiones, secuestro de la página de inicio y de las búsquedas. El caso más común Baja desde 79 €
Desinfección profunda Troyanos y malware resistente: análisis fuera del sistema, reparación de Windows, arranque, red y navegadores. Con informe de qué había Media desde 79 €
Formateo limpio con tus datos a salvo Cuando desinfectar ya no es fiable. Copia de tus archivos, Windows nuevo, programas y todo reconfigurado Media ver cómo →
Urgencia de ransomware Aislar, identificar la familia, buscar descifrador público, rescatar versiones anteriores y copias de la nube Alta a valorar
Archivos cifrados sin copia Cuando no hay backup ni descifrador. Laboratorio, y sin garantizar resultado Alta ver precios →
Que no vuelva a pasar Copia de seguridad automática, 2FA en tus cuentas, gestor de contraseñas y repaso de por dónde entró Baja incluido en la visita
Informe escrito Qué se encontró y qué se hizo, por escrito, si lo necesitas para la empresa, el seguro o una denuncia Baja desde 35 €
De qué depende el precio final: de qué tengas realmente dentro (no es lo mismo una barra de publicidad que un troyano con permisos de administrador), de cuánto tiempo llevaba ahí, de si el equipo arranca con normalidad o hay que analizarlo desde fuera del sistema, de si hay que reparar Windows además de limpiarlo, de cuántas cuentas haya que asegurar después y de si son uno o varios equipos de una oficina. Por eso el precio es «desde»: te lo cerramos al terminar el diagnóstico, delante de ti, y a partir de ahí no se mueve.

Desinfectar, formatear, o no hacer nada

Casi todas las webs de este servicio comparan «desinfección profesional» contra «antivirus gratuito», y así es fácil ganar la comparación. Los caminos reales son estos tres, y el bueno depende de qué tengas:

Desinfectar Formatear No hacer nada
Cuándo es lo correcto Adware, extensiones, troyano identificado y reciente. La mayoría de casos Rootkit, malware que se resiste, o meses infectado sin saberlo La pantalla de «llame a este número». No hay nada que limpiar
Tus archivos y programas Intactos, no se toca nada tuyo Los archivos se salvan; los programas se reinstalan Intactos
Cuánto tarda De una a tres horas, en tu casa Media jornada, y luego reconfigurar Un minuto: cierra la pestaña
¿Queda seguro de verdad? Sí, si sabemos qué era y por dónde entró Sí, sin discusión. Es la única certeza total Sí: nunca estuvo infectado
¿Y tus contraseñas? Ninguna de las tres columnas te las devuelve. Si salieron, salieron: eso sólo se arregla cambiándolas desde otro dispositivo y activando el 2FA
Fíjate en la última fila, porque resume la página entera: el ordenador es sólo la mitad del problema. La desinfección arregla la máquina; tus cuentas las arreglas tú, hoy, desde el móvil, y no hay técnico que pueda hacerlo por ti. Si sólo te llevas una idea de aquí, que sea esta.

Por dónde entró (porque si no, vuelve en tres meses)

Limpiar sin saber la puerta por la que entró es cobrarte hoy para volver en primavera. Cómodo para nosotros, malo para ti. En Valencia, casi todo lo que vemos entra por una de estas cinco:

  • El activador de Windows o de Office. Con diferencia, el número uno, y el que menos se admite por vergüenza. Un programa cuyo trabajo es saltarse la seguridad de Windows necesita que desactives el antivirus para funcionar — y ya no puedes saber qué más venía dentro. No te vamos a juzgar: dínoslo y ya está, cambia por completo dónde buscamos. Si el problema era la licencia, hablamos de cómo tener Windows legal sin que te cueste un disgusto.
  • «Descargar driver» o «convertir PDF gratis». Buscas en Google, pinchas el primer resultado —que es un anuncio— y descargas el instalador de una web que imita a la oficial. Los drivers se bajan de la web del fabricante y de ningún otro sitio: así se hace bien.
  • El correo de Correos, la multa de la DGT o Hacienda. Un aviso urgente, un enlace, y una web idéntica a la real. Cada vez están mejor hechos y ya casi no tienen faltas de ortografía: las señales que sí funcionan para reconocerlos.
  • La extensión del navegador que instalaste sin pensar. Cupones, descargar vídeos, cambiar el aspecto de una web. Muchas se venden a terceros meses después y la que era inofensiva amanece llena de publicidad.
  • El «soporte técnico» al que llamaste. Si alguien tomó el control remoto de tu equipo por teléfono, esto ya no es adware: es alguien que estuvo dentro con tus permisos. Ahí sí hay que cambiar las contraseñas y mirar el banco.

El error que más caro cuesta en Valencia

Llamar al número que sale en la pantalla. El guion siempre es igual: contesta alguien muy amable, con acento, que dice ser de Microsoft. Te pide instalar un programita «para ver el problema», toma el control de tu ordenador y te enseña una pantalla llena de líneas rojas que en realidad es el visor de eventos de Windows, donde esas líneas salen en todos los ordenadores del mundo. Entonces te dice que estás gravemente infectado, y te cobra entre 200 y 400 € por «arreglarlo». A veces te lo cobra desde tu propia banca online, contigo delante, mientras te explica que está tramitando una devolución.

Si ya ha pasado: no es culpa tuya, están entrenados para esto y le pasa a gente perfectamente lista. Desconecta el equipo de internet, llama al banco tú por el teléfono de tu tarjeta, y cambia el correo desde el móvil. Después nos llamas: hay que quitar lo que dejaron instalado, porque casi siempre dejan una puerta abierta para volver. Es un caso que atendemos como urgencia, y con las personas mayores de la casa merece la pena hablarlo antes de que pase — es la mitad de nuestra asistencia a personas mayores.

Cuándo te diremos que no desinfectes

Nos deja sin el trabajo del día, pero preferimos eso a cobrarte por algo que no te va a servir:

  • Si no hay ningún virus. Es más frecuente de lo que parece: nos llaman por lentitud y el equipo está limpio, lo que tiene es un disco mecánico o va ahogado de calor. Te lo decimos y hablamos de lo que sí lo arregla.
  • Si hay rootkit o el equipo lleva meses comprometido. Ahí la desinfección es maquillaje. Lo honesto es formatear, y te lo diremos aunque la desinfección se cobre igual.
  • Si hay datos de clientes de por medio. Un despacho, una clínica o una asesoría con datos personales infectados no es sólo un problema técnico: hay obligaciones de RGPD y plazos. Se atiende distinto, con despachos y clínicas lo primero es documentar antes de tocar.
  • Si es la pantalla del falso soporte y no llamaste. No hay nada que limpiar ni que cobrar. Cierra la pestaña. Si te quedas más tranquilo, pásale el Defender y ya.
  • Si el disco está fallando además de la infección. Primero copia de seguridad y disco nuevo. Desinfectar puede esperar; tus fotos no.

Cómo es la visita

1
Saber qué es

Qué hay dentro, desde cuándo y por dónde entró. Analizamos también desde fuera del sistema si hace falta, porque lo que se esconde bien no aparece con Windows encendido.

2
Decírtelo antes de tocar

Si es adware o si es robo de datos. Si toca limpiar o toca formatear. Y si hay que asegurar tus cuentas hoy mismo. Con el precio cerrado antes de empezar.

3
Limpiar y reparar

El malware, el arranque, los navegadores, la red y lo que Windows tenga roto por el camino. Tus archivos y tus programas no se tocan en ningún momento.

4
Cerrar la puerta

Copia de seguridad, 2FA en el correo y te contamos por dónde entró y qué hacer la próxima vez. Si no, volvemos en tres meses y cobramos otra vez.

Clientes de Valencia

★★★★★

«Me llamaron diciendo que eran de Microsoft y les dejé entrar en el ordenador. Cuando me di cuenta, llamé aquí y lo primero que me dijeron fue que llamara al banco, antes que hablar de precios. Eso me ahorró el disgusto de verdad.»

Amparo R. — Campanar
★★★★★

«Tenía el navegador lleno de publicidad y pensaba que era gravísimo. Me explicaron que era adware, lo quitaron en una hora y me dijeron que no hacía falta cambiar nada más. Pudieron asustarme y no lo hicieron.»

Marta L. — Benimaclet
★★★★★

«Un troyano que entró con un activador de Office, y yo sin decirlo por vergüenza. En cuanto lo conté, fueron directos a buscarlo. Formatearon, me dejaron el correo con doble verificación y la copia automática puesta.»

Ricardo V. — Mislata

Ver todas las opiniones de clientes →

Servicios y guías relacionadas

Preguntas que nos hacen de verdad

¿De verdad se puede garantizar que queda limpio al 100 %?

Con honestidad, no siempre, y cualquiera que te lo prometa sin haber visto el equipo te está diciendo lo que quieres oír. En la mayoría de casos —adware, extensiones, un troyano identificado y reciente— la desinfección deja el equipo limpio de verdad y lo garantizamos por escrito 30 días. Pero cuando algo ha estado dentro con permisos de administrador durante semanas, la única certeza absoluta es formatear, porque ya no se puede demostrar que no quedó nada, sólo que no lo encontramos. Preferimos decirte en cuál de los dos casos estás, aunque la respuesta sea la que da más trabajo.

Tengo los archivos cifrados por un ransomware. ¿Podéis descifrarlos?

Nosotros no, y nadie que te lo prometa lo puede hacer tampoco: la clave está en el servidor del atacante, no en tu ordenador. Lo que sí hacemos, y funciona más veces de lo que la gente cree, es identificar la familia exacta del ransomware y comprobar si existe un descifrador público y gratuito —el proyecto No More Ransom tiene varios, mantenidos por la policía europea—, y rescatar tus archivos de las versiones anteriores de Windows, de OneDrive o de Google Drive, que muchas veces conservan copias sin cifrar. Mientras tanto: no pagues, no formatees y guarda los archivos cifrados aunque parezcan inútiles. Han salido descifradores años después.

¿Voy a perder mis archivos o mis programas con la desinfección?

No. Desinfectar no es formatear: tus documentos, fotos y programas se quedan donde están. Lo que se quita es el malware, las extensiones del navegador y lo que arranca solo. Antes de tocar nada te enseñamos la lista de lo que vamos a eliminar y tú dices sí o no. Si aparece algo dudoso —un programa raro que resulta que usas para el trabajo— se pregunta antes de borrarlo. Y si el caso llega al punto de tener que formatear, tus archivos se copian primero, se comprueba que están, y sólo después se toca el disco.

¿No me vale con el antivirus gratuito que ya tengo?

Para el día a día, el Windows Defender que viene puesto es bueno y no necesitas pagar nada: esa es la parte que casi ninguna web de este servicio te va a decir, porque no vende. Donde el antivirus no llega es en lo que ya está dentro y activo, que es precisamente lo que sabe esconderse de él, y en todo lo que viene después: saber qué se llevó, reparar lo que Windows tenga roto y asegurar tus cuentas. Un antivirus es una puerta, no un equipo de limpieza. Si el bicho ya entró, la puerta llega tarde.

Me sale una pantalla diciendo que estoy infectado y que llame a un número. ¿Es grave?

Tu ordenador está perfectamente. Eso no es un virus: es una página web diseñada para asustarte, con su pitido y su logo de Microsoft. Microsoft no pone teléfonos en pantallas de error, nunca lo ha hecho y nunca lo hará. Cierra la pestaña —si no te deja, cierra el navegador entero desde el Administrador de tareas— y no ha pasado nada. El peligro no está en la pantalla: está en llamar. Si ya llamaste y dejaste que alguien se conectara a tu equipo, entonces sí es urgente y hay que actuar hoy.

¿Cuánto tarda y venís el mismo día?

Una desinfección normal se resuelve en una a tres horas en tu casa, y solemos poder ir el mismo día en Valencia capital y alrededores. Los casos con archivos cifrados o con cuentas comprometidas los tratamos como urgencia, porque ahí las primeras horas cuentan de verdad. Si nos escribes por WhatsApp contando qué ves en pantalla, te decimos por adelantado si lo tuyo es de hoy o puede esperar a mañana sin ningún riesgo. Muchas veces la respuesta es que puede esperar, y también te lo diremos.

¿Y si vuelve a infectarse dentro de un mes?

Si vuelve lo mismo que quitamos, volvemos y lo limpiamos sin cobrar: 30 días de garantía. Ahora, seamos claros con la letra pequeña, que aquí es honesta: si vuelve porque se descargó otra vez el mismo activador o se instaló el mismo programa, eso no es que la desinfección fallara, es una infección nueva. Por eso la última media hora de la visita la dedicamos a contarte por dónde entró exactamente y qué mirar la próxima vez. Es la parte que hace que no nos necesites, y es a propósito.

Cuéntanos qué ves en pantalla y te decimos si es urgente

¿Publicidad? ¿Archivos que no abren? ¿Un número al que llamar? Con eso te orientamos por WhatsApp, gratis, y te decimos si hay que hacer algo hoy mismo antes de que nadie se mueva de casa.

Escribir por WhatsApp

Av. de Pius XII, 2 — Campanar, Valencia · A domicilio en Valencia · Urgencias de ransomware

Scroll al inicio