El portátil no se conecta al WiFi: son tres averías, no doce pasos
Las listas de doce soluciones mezclan arreglos para tres problemas que no tienen nada que ver entre sí: que Windows no vea el adaptador, que el router no emita algo que tu portátil pueda entender, o que la contraseña guardada ya no sirva. Hay una pregunta de treinta segundos que te dice en cuál de los tres estás — y con ella, ocho de esos doce pasos dejan de tener sentido para tu caso.
Abre la lista de redes de tu portátil y mírala bien
No mires si aparece tu red: mira si aparece alguna. Clic en el icono de red de la barra de tareas, abajo a la derecha. Lo que veas ahí te coloca en una de estas tres ramas, y cada una se arregla de una forma completamente distinta:
La lista está vacía, o directamente ha desaparecido el icono y el interruptor de WiFi de la configuración. No es que no encuentre redes: es que no tiene con qué buscarlas.
Es la única rama donde el driver o la tarjeta pueden ser la causa. Y también la única donde tocar DNS, IPv6, el solucionador de Windows o el router es tiempo perdido.
Qué hacer: el interruptor físico y el modo avión primero, luego los pasos de esta rama. Empiezan por saber si Windows ve la tarjeta.
Aparecen las redes de los vecinos, pero la tuya no sale en la lista — y el móvil sí la ve perfectamente y funciona.
El adaptador funciona: acaba de demostrarlo escaneando. Lo que pasa es que tu router emite en algo que ese adaptador no entiende: otra banda, un canal fuera de su región o un cifrado más nuevo que él.
Qué hacer: ir directo a 5 GHz, canal 13 y WPA3. Reinstalar drivers aquí casi nunca cambia nada.
Ves tu red, la seleccionas y sale «no se puede conectar a esta red», se queda en «comprobando requisitos de red», o entra pero pone «sin acceso a Internet».
La radio funciona y el router te contesta. El fallo está en la contraseña guardada, en la asignación de IP, en un antivirus o VPN que se ha quedado a medias — o en la línea de tu operador, que no es tu portátil.
Qué hacer: los pasos de esta rama. Los tres primeros son gratis y llevan dos minutos.
Las soluciones, pero sólo las que te tocan
Aquí están las soluciones de siempre, repartidas donde de verdad sirven. Haz sólo las de tu columna, en orden, y comprueba después de cada una:
- 1. Modo avión y la tecla del avioncito. Suena tonto y es de las causas más repetidas, sobre todo si el portátil lo usa alguien que no lo busca: se activa sin querer con Fn + la tecla de F1 a F12 que lleva un avión o una antena. En los portátiles de hasta 2018 mira además el interruptor físico del canto o del frontal.
- 2. Comprueba si Windows ve la tarjeta. Éste es el paso que decide todo lo demás. Abre el menú de inicio, escribe cmd, y en la ventana negra escribe netsh wlan show drivers y pulsa Enter. Si sale un bloque con el nombre del adaptador, la tarjeta está viva y es cosa del sistema. Si contesta que «no se está ejecutando el servicio de red inalámbrica» o no aparece ningún adaptador, Windows no la tiene: sigue.
- 3. El servicio de WLAN. Escribe services.msc en el inicio, busca «Servicio de configuración automática de WLAN», y si está detenido, arráncalo y ponlo en automático. Se queda parado con más frecuencia de la que parece después de instalar o desinstalar un antivirus.
- 4. Descarga eléctrica completa. Apaga del todo (Inicio → Apagar, no cerrar la tapa), desenchufa el cargador, quita la batería si sale, y mantén pulsado el botón de encendido 30 segundos. Enciende. Reinicia el circuito que alimenta la tarjeta, y en portátiles que llevan semanas suspendiéndose en vez de apagándose recupera el WiFi bastantes veces.
- 5. El driver, pero del fabricante del chip. Pulsar «buscar controladores automáticamente» en el Administrador de dispositivos casi nunca encuentra nada nuevo: consulta el mismo catálogo de Windows Update del que ya salió el que tienes. Mira en netsh wlan show drivers quién fabrica el chip —Intel, Realtek, Qualcomm o MediaTek— y descarga el driver de su web, o de la de tu marca en la sección de soporte de tu modelo exacto. Cómo desinstalarlo y reinstalarlo bien, con el detalle importante: descárgalo antes por cable o desde el móvil, porque te vas a quedar sin red mientras lo haces.
- 6. La BIOS. Si Windows no ve la tarjeta ni con driver nuevo, entra en la BIOS al encender (HP: F10 o Esc · Dell y Lenovo: F2 · ASUS y Acer: F2 · MSI: Supr) y busca «WLAN», «Wireless» o «WiFi» en la pestaña de configuración avanzada o de dispositivos integrados. Si está en Disabled, actívalo. Pasa después de un reset de BIOS o de que alguien haya tocado ahí.
- 7. ¿El Bluetooth también ha muerto? En casi todos los portátiles, WiFi y Bluetooth son el mismo módulo. Si los dos han desaparecido a la vez, ya no hace falta seguir investigando el software: es la tarjeta o su alimentación. Comprobación cruzada del Bluetooth, y luego qué hacer si de verdad es la tarjeta.
- 1. «Olvidar esta red» y volver a meter la contraseña. Es la primera por una razón concreta: cuando el operador cambia el router, muchas veces mantiene el mismo nombre de red y cambia la contraseña. Tu portátil sigue intentando entrar con la vieja y Windows sólo dice «no se puede conectar a esta red», que no explica nada. Clic derecho sobre el nombre de la red → Olvidar → conectar de nuevo con la clave que viene en la pegatina del router nuevo.
- 2. Distingue «sin Internet» de «no conecta». Si entra pero pone sin acceso a Internet, la parte WiFi ya funciona. Repite la prueba del móvil: si el móvil en esa red tampoco navega, es la línea o el router, y toca llamar al operador — no hay nada que reparar en el portátil.
- 3. Reinicia el router de verdad. Desenchufa de la corriente, espera un minuto entero y vuelve a enchufar. No uses el botón de reset con un clip: eso borra la configuración y te deja también sin la clave que tuvieras puesta.
- 4. IP repetida. Si en tu casa hay muchos dispositivos y el portátil se conecta bien en otros sitios, prueba en el símbolo del sistema como administrador: ipconfig /release, Enter, y ipconfig /renew. Pide una dirección nueva al router. Va bien también cuando alguien ha dejado una IP fija puesta a mano de una red antigua.
- 5. El antivirus o la VPN a medio quitar. Éste es el que más veces se pasa por alto. Los antivirus de pago y los clientes de VPN instalan un filtro dentro del sistema de red, y una desinstalación incompleta lo deja puesto y bloqueando. Desinstala lo que quede desde Aplicaciones, y si aún así no va, en el símbolo del sistema como administrador: netsh winsock reset y reinicia. Si estás con teletrabajo, así se deja la VPN bien configurada; y si dudas de si te hace falta el antivirus de pago, aquí está la comparación honesta.
- 6. Si navega raro, pero navega: algunas webs sí y otras no, o el navegador manda pero WhatsApp Web no. Ahí sí toca mirar los DNS, y sólo ahí — en las propiedades del adaptador, poniendo 1.1.1.1 o 8.8.8.8. También es el patrón típico de un secuestro por malware: desinfección a domicilio.
- 7. Si va y viene: se corta cada rato, o se cae al abrir la tapa. Eso no es esta rama, es el ahorro de energía del adaptador, y tiene un arreglo de treinta segundos que dura para siempre.
Por qué tu portátil no ve una red que tu móvil sí ve
Éste es el escenario que más veces acaba en «pues el técnico me dijo que era la tarjeta» sin que la tarjeta tenga nada. El adaptador está sano —está escaneando y encuentra las redes de los vecinos— pero la tuya no aparece. Hay cuatro motivos posibles y todos se resuelven en el router, no en el portátil:
- Tu router emite en 5 GHz y tu portátil sólo oye 2,4 GHz. Los routers que instalan hoy Movistar, Vodafone, Orange o Digi suelen emitir las dos bandas con el mismo nombre de red, y deciden ellos a cuál te mandan. Un portátil con tarjeta de sólo 2,4 GHz —normal en equipos de gama de entrada y en casi todo lo anterior a 2015— puede quedarse sin ver nada si el router está dando prioridad a los 5 GHz. Compruébalo: en netsh wlan show drivers, busca la línea «Tipos de radio compatibles». Si sólo aparecen 802.11b, g, n, tu tarjeta no oye los 5 GHz. Si aparece 802.11a o ac, sí.
- El router está en el canal 12 o 13. En Europa esos dos canales son legales; en Estados Unidos no. Un portátil importado, o con el driver puesto en región americana, no verá una red emitida ahí aunque esté a un metro. Es raro y por eso desconcierta tanto: el móvil la ve, el portátil no, y todo lo demás funciona. Se arregla entrando al router y fijando el canal en 1, 6 u 11.
- El router está en WPA3 solo, o la red es de 6 GHz (WiFi 6E). Las tarjetas de antes de 2020 no entienden WPA3 y la red les resulta invisible. En el panel del router, poner el cifrado en modo mixto WPA2/WPA3 lo resuelve sin bajar la seguridad del resto de los dispositivos. Y si tienes un router nuevo con banda de 6 GHz, esa banda sólo la ven equipos WiFi 6E: no es un fallo.
- La red está oculta o con filtro de MAC. Si alguien activó «ocultar SSID», tu portátil no la listará nunca: hay que añadirla a mano en Configuración → Red e Internet → WiFi → Administrar redes conocidas → Agregar. Y si el router tiene filtrado por MAC, el portátil ni siquiera recibirá respuesta. Los dos son ajustes que suele dejar puestos quien montó la red.
Qué significa exactamente lo que ves
Busca tu combinación. La mano de obra es la nuestra, publicada y siempre «desde»; la pieza, cuando hace falta, se confirma antes de encargar nada:
Cuando el WiFi funciona hasta que cierras la tapa
Éste es un problema distinto y merece la pena separarlo, porque tiene un culpable concreto y un arreglo de treinta segundos que no vuelve a fallar. Si tu WiFi va bien y se cae al despertar el portátil, al volver de una reunión o cada cierto rato sin motivo, casi siempre es esto:
- Windows apaga la tarjeta para ahorrar batería y a veces no la vuelve a encender. Viene activado de fábrica. Clic derecho en el botón de inicio → Administrador de dispositivos → Adaptadores de red → doble clic en el tuyo → pestaña Administración de energía → desmarca «Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía». Es el arreglo que más veces resuelve las desconexiones intermitentes, y prácticamente nunca aparece en las listas de doce pasos.
- Si empezó justo después de una actualización grande de Windows, la actualización te ha puesto su propio driver genérico encima del del fabricante. Es el mismo mecanismo que deja el equipo raro tras un salto de versión: lo que cambia Windows sin avisar al actualizar. Vuelve a instalar el driver del fabricante del chip.
- Si se cae sólo en videollamadas y el resto del tiempo aguanta, no es una desconexión: es ancho de banda y latencia, otra cosa. Ahí se atacan la banda y el canal, no el adaptador.
- Y si es un piso con muchos vecinos y muchos routers, la caída periódica puede ser saturación del canal 2,4 GHz — el mismo que usan el microondas y los timbres inalámbricos. Pasar el portátil a 5 GHz lo arregla en el sitio, si la tarjeta lo soporta.
Tres pasos que se recomiendan siempre y que aquí no van
No son inofensivos: dos dejan el equipo peor de lo que estaba y el tercero te hace pagar por algo que no hacía falta.
Aparece en casi todas las listas como «solución 7». Es un consejo heredado de hace más de una década.
Microsoft dice expresamente que no recomienda desactivar IPv6 ni desvincularlo de los adaptadores, porque hay componentes de Windows que dejan de funcionar si lo haces. Y si tu portátil no ve ninguna red, IPv6 no interviene: el escaneo de redes ocurre antes de que haya cualquier dirección IP.
Los DNS traducen nombres de webs en direcciones. Sólo entran en juego cuando ya estás conectado.
Cambiarlos no puede hacer que aparezca una red, ni que se acepte una contraseña. Sirven para un síntoma muy concreto: estás conectado y unas webs cargan y otras no. Si es tu caso, están en el paso 6 de la rama 3. Si no, sáltatelo.
Se ofrece con frecuencia porque «deja el equipo limpio» y se cobra como reinstalación completa.
Un formateo no arregla una tarjeta que la BIOS no ve, ni un router en canal 13, ni una antena suelta. Sólo tiene sentido cuando el sistema de red está roto de verdad y ni winsock reset ni el driver del fabricante lo devuelven — y eso es el último caso de la tabla, no el primero que se prueba.
Antes de pulsar «Restablecimiento de red», lee esto
Es el último paso de todas las guías, presentado como inofensivo. Funciona en algunos casos —reinstala los adaptadores y devuelve la pila de red a su estado de fábrica— pero tiene una factura que nadie menciona:
- Borra todas las contraseñas WiFi guardadas en el equipo. Todas: la de casa, la de la oficina, la del piso de tus padres, la del local donde trabajas. Si no las sabes de memoria y no tienes acceso a los routers, acabas con más problemas que al empezar.
- Y se lleva por delante las VPN y las configuraciones de red manuales. Si trabajas conectándote a la red de una empresa, cuenta con volver a montar ese cliente desde cero, y con pedirle las credenciales a quien te las dio.
- Apúntalas antes, se puede. En el símbolo del sistema como administrador: netsh wlan show profiles te lista todas las redes guardadas, y netsh wlan show profile name=»NOMBRE» key=clear te muestra la contraseña de cada una en la línea «Contenido de la clave». Cinco minutos que te ahorran el disgusto.
- Y no lo hagas si estás en la rama 1. Restablecer la red reinstala los adaptadores que Windows conoce; si Windows no tiene adaptador WiFi, no hay nada que restablecer y sólo habrás perdido las claves. Antes de tocarlo, crea un punto de restauración: son dos minutos y te deja marcha atrás.
Cuándo cambiar la tarjeta y cuándo no compensa abrir nada
Llegas aquí si Windows no ve el adaptador ni con driver nuevo, o si el Bluetooth ha desaparecido a la vez. Es la minoría de los casos, y aun así hay dos escenarios muy distintos con precios que no se parecen:
En la mayoría de los portátiles la tarjeta WiFi es un módulo M.2 del tamaño de un sello, enchufado bajo la tapa inferior. Se quita y se pone.
La pieza cuesta entre 12 y 30 € y la mano de obra es desde 40 €. Y como es un cambio, se aprovecha: por ese precio se pone una tarjeta más moderna que la original, con 5 GHz si la vieja no lo tenía. Sale mejor WiFi que el que traía el portátil de fábrica.
Se hace en el sitio, con el equipo abierto un cuarto de hora, y de paso se ve el estado del interior. Si toca abrirlo, suele compensar la limpieza a la vez.
En muchos ultrafinos de 2019 en adelante, y en todos los MacBook modernos, el WiFi va soldado a la placa base. Cambiarlo es un trabajo de microsoldadura, y con riesgo.
En ese escenario, lo honesto es decirte que no compensa. Un adaptador WiFi USB de 12 a 20 €, comprado en cualquier tienda, se enchufa, se instala solo y da igual o mejor cobertura que la tarjeta original. Es permanente, no es un parche.
El único inconveniente es que ocupa un puerto USB. Si andas justo, se resuelve con un hub. Te lo diremos así aunque signifique que no hay reparación que facturar.
Cuándo tiene sentido llamar y cuándo no
- El WiFi y el Bluetooth han desaparecido los dos a la vez.
- Has llegado al final de tu rama y sigue igual.
- Windows no ve la tarjeta y no te quieres meter en la BIOS.
- Sospechas de la antena porque alguien abrió el portátil hace poco.
- Trabajas con ese equipo y necesitas que funcione hoy.
- Hay que entrar en el router y no sabes por dónde empezar — muchas veces se resuelve en remoto y sin visita.
- El móvil tampoco navega en esa red. Eso es tu operador: llámale a él, no a nosotros.
- Sólo falla en un sitio concreto de la casa: es cobertura, y se arregla colocando bien el router o con un repetidor.
- El operador acaba de cambiarte el router: prueba a olvidar la red y meter la clave nueva.
- Se te ha quedado el modo avión puesto. Pasa mucho más de lo que parece.
- Es una red de empresa, oficina o local con varios equipos: eso no es una reparación, es montar la red bien.
Guías y servicios relacionados
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi portátil no se conecta al WiFi y el móvil sí?
Porque el móvil y el portátil no oyen lo mismo. Los móviles de los últimos años entienden las dos bandas, los canales europeos y los cifrados nuevos; muchas tarjetas de portátil, sobre todo en equipos de gama de entrada o anteriores a 2015, sólo entienden 2,4 GHz y WPA2. Si tu router emite las dos bandas con el mismo nombre y da prioridad a los 5 GHz, o está en el canal 12 o 13, o lo han puesto en WPA3 solo, el móvil verá la red con normalidad y el portátil no la verá en absoluto. Se comprueba en un minuto escribiendo netsh wlan show drivers en el símbolo del sistema y leyendo la línea «Tipos de radio compatibles». Y se arregla en el router, no en el portátil.
Ha desaparecido el icono del WiFi de mi portátil, ¿está roto?
No necesariamente, pero es el único escenario en el que la tarjeta puede tener algo. Cuando desaparece el icono y ya no hay ni interruptor de WiFi en la configuración, Windows no está reconociendo el adaptador, y eso tiene cuatro causas por orden de probabilidad: el servicio de configuración automática de WLAN se ha quedado parado, el driver se ha corrompido —muy típico tras instalar o quitar un antivirus—, alguien ha desactivado la WLAN en la BIOS, o la tarjeta ha fallado. La comprobación que lo separa todo es escribir netsh wlan show drivers en el símbolo del sistema: si aparece el adaptador, es software; si no aparece nada, hay que mirar la BIOS y, después, el hardware. Un dato que ahorra tiempo: si además ha desaparecido el Bluetooth, es el módulo, porque en casi todos los portátiles es el mismo para las dos cosas.
¿Cuánto cuesta arreglar el WiFi de un portátil en Valencia?
Depende de la rama en la que caiga tu caso, y por eso conviene mirar antes la lista de redes. Buena parte de los casos no cuesta nada: modo avión, perfil guardado obsoleto, banda equivocada o ahorro de energía se resuelven siguiendo los pasos de esta página. Si hace falta que lo hagamos nosotros, la configuración, el driver o el ajuste del router es mano de obra desde 40 €, y muchas veces se hace en remoto sin visita. Cambiar la tarjeta son desde 40 € de mano de obra más la pieza, que va entre 12 y 30 €. Reconectar una antena, desde 40 €, normalmente sin pieza. Reinstalar Windows, sólo como último recurso real, desde 60 €. Y si la tarjeta va soldada a la placa, lo que te vamos a recomendar es un adaptador USB de 12 a 20 € que te instalas tú, sin coste de mano de obra. El diagnóstico no se cobra si al final reparamos.
Sale «conectado, sin acceso a Internet», ¿qué significa?
Significa que la parte difícil ya funciona: tu portátil se ha asociado al router y el router le ha contestado. Lo que falla está más allá. Hay tres posibilidades y se separan en un minuto. Si el móvil conectado a esa misma red tampoco navega, es la línea de tu operador o el router, y no hay nada que reparar en el ordenador. Si el móvil sí navega, es cosa del portátil: normalmente una dirección IP mal asignada —se prueba con ipconfig /release y ipconfig /renew— o un antivirus o cliente de VPN mal desinstalado que ha dejado un filtro bloqueando el tráfico, que se limpia con netsh winsock reset y un reinicio. Y si conecta y unas webs cargan y otras no, entonces sí son los DNS, que es el único síntoma para el que cambiarlos sirve de algo.
¿El restablecimiento de red borra algo?
Sí, y por eso no debería ser el primer paso ni presentarse como inofensivo. Borra todas las contraseñas WiFi guardadas en el equipo —las de casa, del trabajo, de casa de tus padres— y se lleva por delante las configuraciones de VPN y cualquier ajuste de red hecho a mano. No toca tus archivos ni tus programas, pero si no te sabes las claves de memoria, acabas peor de lo que empezaste. Antes de pulsarlo, apúntalas: en el símbolo del sistema como administrador, netsh wlan show profiles te lista las redes guardadas y netsh wlan show profile name=»NOMBRE» key=clear te enseña la contraseña de cada una. Y no sirve de nada si el problema es que Windows no ve la tarjeta: en ese caso no hay adaptador que restablecer.
Se me cae el WiFi cada vez que el portátil sale del reposo
Eso no es un fallo de conexión, es un ajuste de ahorro de energía, y tiene arreglo definitivo en treinta segundos. Windows viene configurado de fábrica para apagar la tarjeta WiFi cuando el equipo se suspende, y en bastantes modelos no la vuelve a encender bien al despertar. Clic derecho en el botón de inicio, Administrador de dispositivos, Adaptadores de red, doble clic en el adaptador inalámbrico, pestaña Administración de energía, y desmarca «Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía». Si el problema empezó justo después de una actualización grande de Windows, mira además el driver: las actualizaciones de versión sustituyen el del fabricante por uno genérico, y conviene volver a poner el del fabricante del chip.
¿Merece la pena cambiar la tarjeta WiFi o compro un adaptador USB?
Depende de cómo esté montada en tu portátil, y es una diferencia grande. En la mayoría de los equipos la tarjeta es un módulo M.2 enchufado bajo la tapa inferior: ahí cambiarla merece la pena, porque cuesta entre 12 y 30 € la pieza más la mano de obra desde 40 €, y de paso se pone una más moderna que la original, con 5 GHz si la vieja no lo tenía. En cambio, en muchos ultrafinos de 2019 en adelante y en todos los MacBook modernos el WiFi va soldado a la placa: eso es microsoldadura, con riesgo, y no compensa. Ahí la respuesta correcta es un adaptador WiFi USB de 12 a 20 €, que se enchufa, se instala solo, da igual o mejor cobertura que la tarjeta original y es una solución permanente, no un parche. Lo único que pierdes es un puerto USB.
Mira la lista de redes y cuéntanos qué sale
Con saber si ve otras redes o ninguna, y si el móvil navega en esa misma red, te decimos en qué rama estás y si es de lo que se resuelve en remoto, de lo que necesita visita o de lo que se arregla con un adaptador de 15 €. Y si vemos que no hace falta pagar nada, te lo decimos igual.
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